Capítulo 16: Es un capricho mío.
—Lo sé, padre. Y no te preocupes, sé que mi madre la aceptará —soltó Giorgio, con una seguridad absoluta.
—¿Es ella, Fiorina Cassini, la mujer que le dijiste a tu madre… que amabas? —preguntó directo, don Francesco.
—Sí, es ella —dijo el CEO, dejando de teclear. Y recostando su espalda al respaldo de la silla ejecutiva.
—Giorgio. Te estás burlando de mí, de tu madre, y del compromiso pactado con los Ricciardi. No soy un estúpido, sé lo que estás haciendo, y déjame decirte: es muy arriesgado.
—Está decidido, padre. Haré el anuncio ese día.
Un silencio tenso quedó entre ambos hombres, el CEO Marchesani escuchó a su padre soltar un profundo suspiro.
—Parece que no hay nada que te haga cambiar de opinión. Pero… Sabes que si tu madre no la acepta. Tendrás que dejar a esa mujer. No vas a darle más estrés y preocupaciones, su salud es muy frágil.
—No te preocupes, mi "amada mujer" será de su agrado.
Tras esas palabras. Él finalizó la llamada telefónica.
………….
La tarde h