Capítulo 111: Emergencia seria.
Giorgio se quedó inmóvil al escucharla.
Por unos segundos que parecieron eternos… su mirada gris cambió. Se volvió más oscura como si algo dentro de él se hubiera acomodado con violencia, como si una pieza hubiera encajado y ahora todo lo demás ya no importara.
Fiorina lo miró con los ojos verdes brillosos ante sus lágrimas, respirando rápido, temblando por dentro.
Tum… Tum… Tum…
El pecho le dolía, la sien le palpitaba, y la vergüenza era peor que el dolor, porque ella no quería quebrarse