Capítulo 110: Recuerdos con el CEO.
La niña se giró como si algo la hubiera llamado desde la orilla.
El cabello mojado se le pegaba a la frente y a las mejillas. Sentía el peso del agua, el cosquilleo frío que le erizada la piel por la brisa del atardecer.
Se apartó los mechones con una mano, rápido… y sus ojos brillaron con emoción contenida.
A unos metros, flotando tranquilo con los brazos abiertos, el niño rizado de ojos dorados se rio por lo bajo, con esa risa que parecía decir: yo ya lo sabía, yo lo vi venir.
—Uy… lle