Capítulo 100: En la misma cama.
Fiorina lo miró, fastidiada.
—¿Lo harás tú? —murmuró.
Giorgio giró la cabeza hacia ella lentamente.
Y la miró con esa calma peligrosa.
—¿Preferirías que te deje sola? —preguntó, y su voz sonó demasiado tranquila para la forma en que sus ojos la sujetaban.
Fiorina abrió la boca… Pero no respondió.
Porque la verdad era que… No quería estar sola... Pero odiaba admitirlo.
El doctor se aclaró la garganta.
—Recomiendo que por al menos una semana esté bajo supervisión, y por lo menos tres día