193. MOMENTO DE LA VERDAD
NARRADORA
No hablaba, solo mirando a la alfombra, terca.
La conocía muy bien como para saber que ni obligándola confesaría.
—Lo voy a averiguar de todas maneras —me acerqué a ella y le hablé en voz baja.
—. Madre, te estoy dando la última oportunidad, dime la verdad, toda la verdad, ahora mismo.
Le pedí y de verdad quería escucharlo todo de ella, aunque la odiara, al menos que confesara.
Sin embargo, eligió su camino ella sola.
— Nunca estarás preparado para la verdad - me dijo entre dientes.