112. ENFRENTAMIENTO PADRE X HIJO
NATHAN
Estaba lleno de rabia y decepción, parado como un idiota delante de su escritorio.
—No te expulso de mi manada porque no quiero que te conviertas en un pícaro rechazado por todos, solo porque tu madre me suplicó, ¡pero era lo que te merecías!
—¡EXPÚLSAME! —le rugí, incapaz de aguantar más mi cabreo, mi lobo saliendo a rugirle al suyo a pesar de ser mi padre.
Estábamos tan indignados, tan heridos.
—¡NATHAN!
¡BAM! Se levantó dando un fuerte manotazo en la mesa.
—¡Te he ayudado por años a l