Ella giró la cabeza mirando a su alrededor, quería cerciorarse que aún estaba en la agradable habitación en casa de los Steiger, y que el hombre de ojos negros junto a ella era real y no solo producto de su imaginación.
Derek llevaba el torso desnudo, únicamente vestidos con unos pantalones de pijama negros.
—Shhh, tranquila estoy aquí, estoy aquí —Derek la abrazó y comenzó a tararear una nana, en algún momento él la sentó sobre su regazo y comenzó a mecerla suave y lento.
Liesel alzo la mirada