Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos de Derek eran los de un hombre desesperado, afligido por hacerla entender que ella era su todo, el centro de su universo.
Liesel estaba hecha un ovillo en una de las esquinas de la cama, intentando acallar su corazón errante, e intentando disimular el ardiente fluido entre sus piernas, que era ambrosía para su alma.
Derek se había colocado en la esquina más alejada, dándole espacio para que estuviera tranqui







