Tenía remordimiento por engañar a Jacob, pero debía recordar que sus días estaban contados y no precisamente por los secuestradores, el problema en su corazón tenía corriendo el reloj marcha atrás desde su nacimiento.
Debía tomar una decisión, hacer realidad su más grande anheló o respetar la palabra dada a Jacob. Se suponía que la decisión debía ser fácil, pero a Liesel le costaba engañar y sobre todo herir a las personas que apreciaba, de primera mano sabía lo que ese tipo de dolor podría ca