Mundo ficciónIniciar sesiónComo había prometido, Derek la esperaba a la salida del restaurante.
—Lista.
—Si.
Derek abrió la puerta del carro para ella, y Liesel subió, se sentía como una colegiala, las mariposas revoloteando en su estómago.
—¿A dónde vamos?
—Espera y verás.
Después de manejar un rato Derek estaciono el auto, el cartel decía Manito Park.
—&iqu







