Vanessa abre los ojos lentamente, parpadeando varias veces mientras se ajusta a la luz que se filtra a través de la tela de la tienda de campaña. Las telas, aunque la mantienen abrigada, aún permiten el paso del frescor del aire matutino y el suave murmullo de las conversaciones que se están sosteniendo afuera. Estirando sus brazos y piernas, busca desperezarse antes de sentarse y apartar la cremallera de la tienda con un suave zumbido.
Al salir de la tienda, el paisaje que se despliega ante el