Para ambos, el tiempo parece detenerse mientras continúan, dejando salir sus sentimientos y deseos; se ven envueltos en su propio mundo de atracción mutua. Vanessa siente cómo el corazón late con fuerza en su pecho, cada uno de sus latidos resonando en su cabeza como un eco de la pasión que los consume.
Sin embargo, en medio de la pasión, un destello de conciencia se filtra en la mente de Vanessa, recordándole bruscamente la realidad de toda esa situación. Apartándose de Emil, apoya su frente e