Vanessa se despertó sobresaltada; pero esta vez, no fue el ruido de los tráilers lo que la sacó de su sueño, sino el estridente sonido de su despertador. Al revisar la hora, se sorprendió al fijarse que ya eran pasadas las 9 de la mañana; se había levantado más tarde de lo habitual. De forma rápida, se levantó de la cama, al punto de no terminar de quitarse correctamente el edredón, por lo que terminó enredada con él y cayendo al piso.
— ¡Carajo! — se quejó por lo bajo debido al dolor en su rod