Los tres hombres salieron del despacho. El viejo Vicente caminó hacia la cocina. Fabiano fue hacia el jardín, se escuchaban risas y gritos. Pero Vicent subió casi corriendo hacia su habitación.
El nudo en su garganta le impedía respirar. Vicent llegó a su habitación y cerró la puerta con seguro. Él se acostó en la cama y comenzó a llorar como un niño. Ya había pasado por esta m*****a experiencia una vez. El cáncer le había quitado a su madre y ahora se llevaría a su viejo.
Vicent sintió una ma