—¿Vicent? ¿Eres tu maldito psicópata? —le preguntó buscando entre los encapuchados el origen de la risa. Hasta que una figura muy conocida entró a la habitación.
—Fabiano. Por Dios. Casi me matas del susto. —le dijo su hermano en un tono de reproche.
Fabiano abrió su boca por la sorpresa. Definitivamente, Vicent Santoro tenía el premio al mayor cínico del mundo.
Fabiano no pudo evitar enojarse con su hermano esta vez. Él señaló a los hombres y les gritó.
—¡¡Fuera de aquí!! ¡Salgan todos!
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