Fabiano llevó a su pequeño sobrino a Alemania y entró con él en brazos a la mansión. El viejo Vicente y Vicent estaban desayunando y los hombres le informaron a Vicente de los movimientos.
El viejo Vicente se levantó de la mesa y camino hacia la entrada, El viejo no pudo evitar fijar su mirada en el pequeño que estaba siendo acomodado en la silla de ruedas.
Fabiano se levantó y se puso en medio del pequeño y del viejo. Pero Vicent se le adelantó y levantó a su pequeño en brazos.
—¿Cómo estás?