94| Sola.
Cuando Analía llegó a la ciudad, fue imposible para ella no extender la conciencia y tratar de buscar a Salem. Pero cuando lo encontró, cuando sintió la mente del Alfa sobre todas las demás en Agnaquela, Analía lo sintió confundido y estresado. Parecía que las condiciones naturales del lobo eran siempre estar estresado y enojado. Era un cascarrabias, y eso la hizo sonreír. Pero entonces apartó rápidamente la conciencia de la de él; no quería toparse de casualidad con un pensamiento que le rompi