76| De regreso.
Alexander estaba sentado en la sala de su casa, con las manos hechas un puño, mientras su madre observaba detenidamente una de las pantallas táctiles que habían traído del aquelarre. Bastian estaba en el baño; su madre le había dado su dosis semanal de sangre.
Alexander notaba cómo la relación entre el vampiro y su madre se hacía cada vez más estrecha; parecían buenos amigos. Bastian nunca dejaba de agradecerle en cada oportunidad por darle de su sangre para mantenerlo con vida.
— ¿Alguna vez