62| Deber.
Cuando la tormenta llegó a Agnaquela, sorprendió a todos en medio del proceso de poner las minas. Habían pasado un par de semanas desde que el aquelarre había llegado a la ciudad y recién habían logrado encontrar el presupuesto suficiente para mandar a traer el cableado.
Alexander pensó que había sido un proceso complicado. Tuvieron que enviar humanos a los pueblos cercanos para comprar los cables, pues no podían llamar mucho la atención. Si los Maiasaura se enteraban de su plan, estarían frito