La malla en la que todos colgaban comenzó a balancearse. Analía pudo sentir el peso de los demás sobre ella, así que utilizó su fuerza para empujarlos un poco, pero estaban todos apretujados, con la espalda de Salem presionando contra su pecho.
— Alguien tiene alguna idea — preguntó el Alfa.
Alexander estiró la mano y agarró una de las cuerdas. Era el que estaba más arriba de todos y trató de romperla.
— Es muy fuerte, no parece hecha de algo normal.
— Es cuerda normal — les dijo Kerr — pero