Después de que Stephan hubiese atacado al aquelarre con las explosiones, Analía y Salem sabían que era muy probable que sucediese lo mismo en Agnaquela. Así que habían preparado ese posible escenario. Se habían dividido los ejércitos de la ciudad en tres anillos: un anillo sobre el muro, un anillo más dentro de la ciudad junto a las paredes, y un tercer anillo protegiendo a los civiles del centro.
El muro de la ciudad había caído, enormes agujeros por donde podían entrar cien hombres a la vez d