Narra Dylan.
No me pude contener y bese a Helen, la bese con el más profundo de los deseos, sentir su labios calientes juntos a los míos despertó todos mis sentidos; tome sus caderas tan fuertes como si mi vida dependiera de ellas. Definitivamente la amaba, y todo lo que sentía por ella no había desaparecido, estaba más vivo que nunca, intentando salir y explorar el sentimiento del amor. Cuando solté sus labios y la mira directo a los ojos, esos ojos dulces y tiernos que causaba en mi estragos,