A la mañana siguiente cuando abrí los ojos, Dylan no estaba a mi lado. Él estaba acostumbrado a levantarse temprano, así que ya a las cinco de la madrugada estaba despierto, así que me levanté para asearme rápidamente y buscarlo. No había recorrido la hermosa casa, que parecía pequeña pero acogedora. Cuando salí de la habitación, mis ojos se maravillaron con lo que estaba viendo. Había un hermoso spa se podía visualizar porque las paredes eran de cristal. Seguí caminando maravillada y me sorpre