C224-¿ME ESCUCHARÍAS?
Drakos abrió la puerta sin hacer ruido y la encontró frente al tocador y apenas lo vio, se puso de pie.
La sonrisa que traía se le borró al instante.
—¿Qué pasa? ¿Estás enojado?
Drakos la miró un segundo, su mandíbula aún estaba tensa, pero respiró hondo, no quería descargar nada con ella. Dio un paso, luego otro y le tomó las manos con firmeza, como si necesitara sostenerse ahí.
—Lo estoy… pero no contigo.
Ashley sintió cómo el estómago se le encogía. Las mariposas, desor