C197- ¿COMO TE ATREVES?
Vexys gimió una última vez, arqueando el cuerpo contra él, y sus dedos se clavaron en los hombros de Drakos. Pero él no se movió, ni la miró, ni pareció afectado por nada. Y cuando su cuerpo se relajó sobre las sábanas, él ya se había hecho a un lado.
Frío. Silencioso. Distante.
Drakos se quedó de espaldas a ella, con los ojos clavados en un punto cualquiera y el rostro tenso. No había placer. Solo enojo.
Con ella. Con él mismo.
Porque durante todo el tiempo que estuvo d