C188- ARRASTRARTE AL INFIERNO.
C188- ARRASTRARTE AL INFIERNO.
La luna colgaba alta sobre el claro, pero su luz apenas servía, estaba sofocada por una niebla espesa, que olía a carne podrida y hierro oxidado.
Cada guerrero sentía ese olor y lo sabían: Los Errantes ya estaban cerca.
Odette verifico las posiciones, todo debía salir perfecto, porque un error, y esa noche sería su última.
—Tú vas con el grupo del norte —le dijo a Gareth —. Hazlo cuando veas las antorchas encenderse, no antes.
—¿Y si no se encienden? —preguntó uno