Alessandro se da cuenta de que Alicia estaba a punto de dar a luz, sintiendo un miedo paralizante ante aquel descubrimiento claramente no contaba con los materiales requeridos para ayudar a su esposa a dar a luz, mientras que Alicia cerraba los ojos con fuerza ante la oleada de contracciones siendo llevada en brazos por un desconocido según ella, sin imaginarse que se trataba de su esposo.
El dolor para la mujer ya era insoportable y su mente nublada apenas podía distinguir lo que sucedía a su