El hombre tuvo que armarse de valor para traer al mundo a su hijo, no había otra alternativa y Alicia no podía soportar más.
Un nuevo grito resonó en la habitación, esta vez un grito de vida. Alicia había dado a luz en medio de la angustia y la incertidumbre, Alessandro carga al bebé en sus brazos y sin dudar corta el cordón umbilical, mientras el llanto de su bebé seguía con fuerza.
— Es un niño - Exclama Alessandro limpiando de inmediato al niño y envolviendo a su hijo en una pequeña manta y