Amara observa el reloj en su muñeca con impaciencia porque es la primera vez en mucho tiempo que se siente así: completamente despojada de control. –¿Qué es tan importante para dejarme esperando tanto tiempo? –susurra, casi para sí misma, como si las palabras pudieran aliviar la creciente irritación que la consume. No está acostumbrada a ser la que espera. Es ella quien hace esperar, quien mantiene el poder en sus manos, quien decide cuándo y dónde. Pero hoy, él ha logrado algo que ni ella mis