El aire en el estudio se congela. El periodista parpadea, sorprendido, mientras las cámaras enfocan a Kate.
Ella, lejos de alterarse, sonríe con calma venenosa. –Ese pedido de captura es un invento. ¿Saben por qué existe? Porque Amara Laveau y su séquito de manipuladores lograron torcer a la justicia. Me encerraron sin piedad, me trataron como a una criminal… cuando la única culpable es ella –Su voz se eleva, teatral, como si quisiera grabar sus palabras en cada televidente. –Me escapé, sí. ¿Y