El día de la boda llegó sin que Valentina lograra comprender del todo en qué momento el tiempo había avanzado tan rápido. Despertó temprano, con el corazón acelerado y una mezcla intensa de nervios, ilusión y temor. Su hija dormía tranquila en la cuna, ajena a todo lo que estaba a punto de suceder. Valentina la observó unos segundos, respiró hondo y trató de calmarse. Ese día no era solo una celebración, era el inicio oficial de una nueva etapa.
Nikolas también despertó antes de lo habitual. No