Mundo ficciónIniciar sesiónMae
La alarma suena. Estiro mis piernas y brazos. Aun siento los ojos hinchados por lo que he llorado, apenas puedo creer lo que ha sucedido hace un par de horas, las palabras de Daniel resuenan en mi cabeza aun. Miro el reloj e indican las 7 de la mañana. Daniel debe de estar entrenando ya.
Poco a poco me siento en mi cama y miro el cielo nublado que se asoma entre las cortinas delgadas que cubren la ventana. Me pongo de pie y camino hasta el baño y sin e







