CAPÍTULO 49. ADRIANA HUYE DE NUEVO
Mateo, convencido que esto fue un grave error de su parte, abrazó a su hijo hablando y asegurando a este, como si le entendiera, que lo amaba y estaba seguro que era su amado hijo. El bebé feliz de estar en los brazos de su padre, solo sonreía fuertemente.
Por su parte, Adriana subió a su habitación e hizo dos maletas. Buscará donde mudarse, así que hablará con Alicia. Esa mañana, hizo unos contactos y salió sola para ver un apartamento, el cual estaba disponible desde antes de mudarse con Ma