C17-ODIO DIRIGIDO HACIA ELLA.
C17-ODIO DIRIGIDO HACIA ELLA.
Adler respiró hondo y se obligó a dar un paso atrás, porque si se quedaba un segundo más, perdería el control, y no se lo podía permitir, así que se giró con brusquedad y salió del baño, cerrando la puerta tras de sí.
Gianna quedó allí, cubierta por la bata, con el corazón latiendo como un tambor y la piel encendida, sus labios temblaban, por el beso que no le habían dado y luego apretó los puños.
—¡Maldito arrogante! —murmuró—. Si no quieres, ¿para qué demonios te