C125-¿ESTOY INTERRUMPIENDO ALGO?
Kate no se esperaba un restaurante tan elegante para una simple conversación laboral. La mesa estaba bien ubicada, lejos del bullicio, y la iluminación tenue hacía que todo pareciera más íntimo de lo que ella hubiera querido.
Adler, con su encanto alemán y modales impecables, ordenó sin siquiera mirar el menú. Ella pidió una ensalada templada, más por los nervios que por apetito, y cuando el camarero se retiró, se enderezó y lo miró con seriedad.
—Entonces… ¿de