FOLLÁNDOLE LA ARROGANCIA AL PROFESOR RICHARD HALE 2
La pesada puerta de madera del despacho del profesor Richard Hale ya estaba sin llave cuando la empujé el viernes por la tarde. El pasillo estaba desierto; las clases habían terminado hacía una hora y el edificio estaba en absoluto silencio. Perfecto.
Entré y cerré la puerta tras de mí con un suave clic. La imagen que me recibió hizo que mi polla latiera al instante contra mis vaqueros.
El profesor Richard Hale estaba exactamente donde le hab