Demitrius se quedó observando cómo su joven asistente sale de la oficina, evidentemente, molesta. Y no es para menos, la mujer frente a él es descuidada y siempre quiere llamar la atención, sobre todo, la suya. Celia no sabe ocultar sus intenciones, a leguas se podría adivinar cuáles son sus deseos. Sin embargo, no está en los planes del caballero volver a casarse y menos con ella.
Si en algún momento le da una figura materna a su hija, no será alguien como Celia, quien solo se preocupa por su