Tu hermano debe 500.000 dólares.
El cubículo que Lucky orgullosamente llamaba oficina apenas cabían tres personas, lo que obligaba a tres de sus hombres a quedarse fuera, Mientras Ellis se sentaba en una silla de hierro y Ezio y Lucky se posicionaban al otro lado de la mesa de madera que parecía que iba a estrellarse en cualquier momento. Lucky se sentó en su sillón que demostraba más espuma que el cuero negro que un día ya estuvo por completo allí. Haciendo una pose digna de dueño del local, él encaró a Ellis y reveló:
— Tu h