Mundo de ficçãoIniciar sessãoVittorio Amorielle estaba en el escenario, frente a una audiencia atenta, pero sus ojos estaban fijos en Ellis, como si le estuviera hablando directamente. Su discurso comenzó con una voz firme y dominante, como la de un verdadero líder.
“Procuradores distritales, recién juramentados, miembros de la comunidad legal, distinguidos, invitados, buenas noches a todos”, comenzó Vittorio, su voz resonando en el salón del Teatro David H. Koch. &ld







