Mundo ficciónIniciar sesiónAntonietta miró a su hijo, atónita. Nunca imaginó que Vittorio supiera, mucho menos que Marco conociera la verdad. La confusión y sorpresa estaban estampadas en su rostro.
— ¿Cómo? ¿Cómo pudiste saber? ¿Cómo pudo Marco saberlo?
Vittorio, con una sutil sonrisa en los labios, explicó con calma.







