Mundo ficciónIniciar sesiónVittorio se giró hacia su madre, aún arrodillada en el suelo abrazando a Giuseppe, su mirada cargada de determinación y frialdad. El corazón de Antonietta se llenó de desesperación al enfrentar a su hijo y descubrir su peor lado.
— Vittorio, te lo ruego, no lo hagas. Te suplico. Por todo lo que es sagrado. Por Dios, hijo mío.
<






