Punto de vista de VALEN
El emisario llegó al mediodía, cuando el sol estaba lo suficientemente alto como para que todos entrecerraran los ojos e se sintieran incómodos.
Estaba revisando los horarios de patrulla con uno de mis betas, Giovan, cuando el convoy cruzó las puertas.
Había tres todoterrenos negros con ventanas tintadas.
Supe de inmediato que algo andaba mal.
Mi lobo se agitó y se puso inquieto. No le gustaban las visitas ni que perturbaran nuestro territorio.
Debería haber sabido que n