Nireya
"¿Sabes lo que quiero?" dijo, bajando la voz contra mi oído, mientras su mano se movía lentamente por mi cabello. No era una simple pregunta ni en tono ni en implicación, y sentí cada palabra en mi columna vertebral. "Te quiero aquí. Te deseo todo. Quiero tomarme mi tiempo contigo y quiero que me dejes." Se apartó lo suficiente para mirarme a la cara. Sus ojos eran muy oscuros y muy serios. "He estado pensando en ello desde aquella primera mañana. Desde aquella maldita mesa de desayuno."