Mundo de ficçãoIniciar sessãoLlevaban casi una hora recostados en aquella amplia cama, cubiertos únicamente por una delgada sabana. No se habían movido ni un centímetro, ni emitido palabra alguna; temían que eso terminara con la calma que vivían en esos momentos. Sabían que había una importante conversación que debían tener, era inevitable; pero aun así deseaban evítala el mayor tiempo posible.
Fue de ese modo, hasta que de pronto Emilia comenzó a incorporarse en la cama sin voltear a verlo en ningún momento







