—¿Quién te estaba llamando?
—Solo ha sido alguien, ¿en qué estábamos?
—Pues, creo que veamos una película —me recordó, deslizando una sonrisa a lo que ella asintió con la cabeza.
—Por supuesto, no me podría olvidar de ella, o sí —sonrió—. Bueno, has dicho que tú vas a elegir la película que vamos a ver.
—Así es, la verdad es que tengo buen gusto para estas cosas, ya lo vas a ver.
Pasaron el resto de la tarde mirando varias películas en secuencia. La verdad es que fue un día diferente para Sarah