Camila se sentó en el asiento del copiloto y se abrochó el cinturón de seguridad con la ayuda de Steven.
—¿Quieres que vayamos a comer a algún lugar? Puedes darme ideas.
—¿Podemos ir a McDonald's?
—Claro. Oye Cami, recuerda que tienes que ir a la cita con el psicólogo, ¿está bien? Sé que no te agrada la idea, pero es necesario.
—Pero yo no estoy loca —bufó y se cruzó de brazos.
—No, en ningún momento he dicho que estés loca, de hecho, las personas que necesitan ayuda por algún suceso que las ha