¿De verdad le hacía tan mal, en serio deseaba abandonarlo así de repente? No podía creerlo. Antes estaba dispuesta a seguir con él, ¿por qué de pronto quería alejarse? No entendía la necesidad de irse. No podía aceptar una vida sin ella. Estaba decidido a luchar por hacerla cambiar de opinión, pero no la iba a retener a la fuerza. La decisión era de ella.
Golpeó el volante con fuerza. No quería perderla. Tan solo imaginar una vida sin ella le causaba un dolor inmenso. En poco tiempo, ella había