Mateo entró desde afuera, seguido por un grupo de personas. Su presencia imponente y su aura siniestra hicieron que todos retrocedieran instintivamente. Penny, que ya había planeado con anterioridad cómo arruinar a Lucía sin dejarle oportunidad de recuperarse, se quedó paralizada al instante con la mano en el aire al ver llegar a Mateo justo en ese momento.
En el instante en que Mateo apareció, el miedo se apoderó por completo de Penny, y no se atrevió a asestar la fuerte bofetada que tenía prep