Karen retrocedió ante la bofetada, pero su sonrisa burlona no desapareció completamente.
Lucía lo tenía muy claro: esta persona había tenido contacto con todas ellas.
Después de que Lily descargara sus emociones, Lucía preguntó con serenidad: —El día que mi tío me secuestró, había otra persona presente, una mujer que modificó su voz para que no pudiera reconocerla. Ya sé que me tendieron una trampa y que alguien más está detrás de todo esto. Sospecho que es la misma persona quien orquestó el sec