Charlotte llevó rápidamente sus manos a la cabeza, era obvio que su padre estaba planeando rescatarla, " pero como no se le pasó por la mente" no tuvo de otra que correr pues al preguntar a uno de los hombres por su padre le dijo que su padre ya estaba en una de las camionetas.
—¡Padre! —le gritó Charlotte, mientras respiraba profundamente para volver a tomar aire.
Caruso, quien acababa de colocar el pie en el acelerador, frenó en seco al ver a su hija parada justo al frente de la enorme reja q